AGRADECIMIENTOS

A mi amigo Fred Kelly porque, gracias a su ayuda y al excelente trabajo realizado, ha sido posible la puesta en la Red de estas páginas.

A todas y cada una de las personas que me honraron con su amistad a lo largo del Camino, sobre todo a Pedro, Nani, Merche y Elena.

A todas las personas que directa o indirectamente, incluso sin saberlo, han posibilitado el anecdotario recogido en estos escritos.

A Canito, especialmente.

A todos los peregrinos.