ASÍ ES, PERO NO LO ENTIENDO...
Miro la piel ajada,
los ojos negros y la barba blanca.
Ayer límpida tez de mirada brillante,
rasurada meticulosamente.
Todo es de otro modo,
la razón de la sinrazón
es el paladín de las horas,
que se desgranan entre el gris del asfalto quemado
y el blanco de las pavesas traviesas,
que se enmarañan con el cabello,
sucio y gris, ya no negro.
Pero es peor la vejez del espíritu,
las arrugas del alma,
que reniega de esta sinrazón,
buscando la razón desaparecida,
donde ya no queda esperanza,
ni luz, ni siquiera algún deseo
avivado por un recuerdo
que parece más lejano cada día,
cada hora, cada minuto.Ya no quedan amigos a la vista,
el sentimiento azul y amarillo de antaño,
negro y gris y pardo, asciende a los ojos,
ayer brillantes y hoy negros
y a la barba, ayer rasurada meticulosamente
y hoy de un sucio blanco,
espejo de la desesperación.