¡CREAMOS...!
Siempre brillará una luz, en el espesor de las nubes,
en la lobreguez del futuro, porque hay que creer en él.
No puede existir un futuro en el que no se cree
y sin futuro que soñar, el presente pierde su sentido
y sólo queda el pasado y de éste nadie puede vivir,
ni siquiera una estrella de cine.Hay mil clavos, aunque algunos ardan,
a los que aferrarse en tiempos malos.Y a pesar de poder pasear en un mar humano
y sentir la espina dorsal helada por la soledad,
alguien en esa masa, siempre alguien,
podrá mirar a tus ojos, quizá suplicando,
quizás ofreciendo, quizá sólo buscando un amigo.Y tal vez él sea la tabla de salvación ansiada
en este tormentoso mar de olvido.