FINAL
¡Qué duro se hace subir la cuesta, el tramo final...!
Solos al fin, acabado todo, el trabajo, la ilusión,
sin entender el por qué de la soledad
y el frío de la noche y lo injusto de los días
que nos miran en cada despertar,
grises y sin color.Con la tristeza en las pupilas,
antaño brillantes y llenas de vital fulgor,
con qué facilidad pierde importancia lo importante.
Ya no hay prisa, todo es laxo y dolor,
hundiéndonos en mil preguntas
y dudando al fin
de toda nuestra vida y su sentido.No entendemos que el devenir de las cosas es así,
algo que como viene se va.
Es igual para todo,
pero cuando se trata de la vida no se asume
y se pierde la luz, la alegría y el brillo de las pupilas.Es triste, es dolor que como manto
nos cubre y apaga la luz de los demás
y nos encierra dentro de él,
haciéndonos dolor también
y deseando casi ese fin odiado
y nunca esperado, aunque temido, la hora final.La cuesta postrera del camino
que soñamos largo y eterno al nacer,
ilusos y llenos de fe en no sabemos qué...
en no sabemos quién...