HACE FRÍO

Camina sola, por las calles vacías.
Los balcones grises,
añoran los colores del verano.

El viento frío barre las aceras
donde ya nadie se sienta.

La llave cae al fondo del bolsillo,
tras cerrar la puerta de metal helado,
antes de la última mirada a la calle;
hace frío.

La oscuridad abre las pupilas, desesperadas;
el dibujo aparece poco a poco,
mientras los dedos
se aferran al pasamanos.

Hace frío y la madera de la escalera
apaga los pasos cansados,
ahora uno, ahora otro más,
subiendo.

Hace frío y las paredes son frío
y los muebles y las sábanas son frío.

Dentro de la habitación, sola,
abandonada, el aire la recibe,
también frío y los recuerdos hacen daño.
Y hace frío.

Una lágrima tibia aflora a los ojos cansados
y un nudo en la garganta oprime el pecho,
en un ahogo de desesperación y soledad.
Todo es frío,
hace frío.