SAUCES
Somos como los sauces.
El viento marea nuestros deseos
y mece nuestros sueños.A su capricho, aceptamos flexibles,
bailando en sus mareas invisibles,
hoy suaves, mañana dominantes,
por no perder las hojas que nos visten.Y el viento a veces enfadado
sopla con fuerza
y más pronto que tarde
desnuda los tallos que somos
y algunos se desgarran.Hoja a hoja, despacio, jugando con los sauces,
el viento lleva el frío entre las ramas
y hiela los sueños al fin y desnuda el árbol.Y la tristeza parece decir al sauce
que todo se acaba y la sabia helada, se lo cree.
Pero el sol, tiempo después,
sorprende a los tallos tristes y mustios
que creían morir.Una nueva primavera despierta la sabia
y una nueva alegría viste de hojas tiernas
a un sauce que, pese a todo,
se presta a ceder aún
a los caprichos de la brisa, del viento y del huracán,
para no quedarse desnudo otra vez,
aunque en el fondo sabe bien que será así.