SUEÑOS
Cansado de esta vida diletante,
sueño en la noche con piratas,
bogando los siete mares,
llenos de promesas vanas y vacías.
Galeones y marinos de otros siglos
mostrándome la puerta del mundo, me gritan:
"Tu libertad está en tus zapatos y en tus ojos.
Sé libre sin atarte a nada
y ve adónde tus ojos miren."Otro sueño me lleva a París,
en invierno, invierno de París oscuro y frío,
donde el viento incansable,
hace remolinos con el agua de la lluvia
que chapotea, sorda y gris,
con el gris de las paredes de París.
Y el rumor dorado del agua
sobre las hojas muertas,
caídas de los árboles vivos
y la luz dorada del Sena
hacen el invierno menos triste,
pero sólo es un sueño de Paris.Después, un parque solitario
acoge a un mendigo ciego
y solitario también.
Este no tiene zapatos
y aunque le quiero dar los míos,
no los quiere.
No se va a los parques
si uno no se siente solitario
y la jungla de la vida te ha vencido.
Todos tenemos un monstruo dentro
que alguna vez pugna por salir afuera:
lo que no fuimos y nunca existió
y siempre quisimos ser.
Y a veces mirar cara a cara al destino
te puede, te vence, como la jungla de la vida.
Y entonces no quieres ojos, ni zapatos,
ni siquiera libertad.