SUPERVIVIENTE
Brizna leve de savia etérea,
que asomas al sol entre granos de polvo,
en brazos de húmeda piedra.¡Qué lección de valor para el hombre,
tan arraigado a este su mundo,
qué ansias de vida muestras!Bebes tu transcurrir sin prisa,
cierto tu gozar al sol,
con una gota de agua en la raíz.Ocultas al viento tus hojas,
siendo aire, mostrando al sol
tu savia verde pálido, como tu sangre.Miras de cara al invierno, sin dudar,
segura de que su hielo sólo te dormirá,
tal es tu fuerza.Sorprendes a los hombres
que no pueden entender cómo tú,
simple y débil, callada y humilde
puedes al tiempo, al sol y al hielo,
sin quejarte jamás.